De la Serie A propósito
por
Jake Taylor
Se me perdió una palabra y no la puedo hallar
Juan: «Manuel, se me perdió una palabra y no la puedo hallar».
Manuel: «Me gustaría ayudarte, Juan, pero lo único que se me ocurre es preguntarte: ¿qué palabra se te perdió?»
Juan: «Eso no me sirve de nada porque si me pudiese acordar de la palabra, pues no estaría tratando de encontrarla, ¿o sí?»
Manuel: «No, desde luego que no.»
Juan: «Bueno, ¿tú crees que me puedas ayudar a encontrarla?»
Manuel: «Déjame ver. Analicemos esto como es debido, Juan.»
Juan: «Como tú digas.»
Manuel: «¿Te acuerdas del tipo de palabra que se te perdió?»
Juan: «¿Qué quieres decir?»
Manuel: «¿Fue una palabra común y corriente, tú sabes, una del tipo que usamos todos los días, o una palabra rara, inusual?»
Juan: «Creo que ninguna de las dos; es una más o menos usual, aunque ya no se usa con la frecuencia debida.»
Manuel: «¿Es un sustantivo?»
Juan: «¿Un qué?»
Manuel: «Los sustantivos nombran cosas, animales, plantas, personas, Juan. Por ejemplo, coche, perro, gato, árbol, hombre, mujer, niño y niña son sustantivos o nombres comunes. También hay nombres propios como tu nombre y el mío; tú sabes, Juan y Manuel son nombres propios. ¿Es un sustantivo la palabra que perdiste?»
Juan: «No estoy seguro. ¿Hay otros tipos de palabras?»
Manuel: «Sí, otro grupo común de palabras son los adjetivos. Los adjetivos modifican o ayudan a describir un sustantivo, por ejemplo la palabra ‘grande’ en una frase como ‘el perro grande’ es un adjetivo porque modifica la palabra perro. Ya no se trata de cualquier perro; ahora se trata de un perro grande. Hay muchos adjetivos, Juan. ¿Crees que a lo mejor se te perdió un adjetivo?»
Juan: «¿Es la palabra ‘elegante’ un adjetivo?»
Manuel: «Sí.»
Juan: «En ese caso, no estoy tan seguro. No creo que la palabra que se me perdió haya sido un adjetivo. ¿Qué otras clases de palabras hay?»
Manuel: «Otro grupo grande de palabras son los verbos. Los verbos describen una acción, por ejemplo: ‘correr’, ‘caminar’, y ‘escribir’ son verbos. Se puede decir: ‘Juan camina alrededor del parque principal todos los días’, donde ‘camina’ es el verbo, ‘principal’ es el adjetivo y ‘parque’ es el sustantivo.»
Juan: «¿Y qué es ‘alrededor’?»
Manuel: «Es un adverbio porque modifica o describe con más detalle la acción de un verbo, aunque también puede modificar un adjetivo u otro adverbio. En el ejemplo, se nos dice que Juan camina ‘alrededor’ del parque, en lugar de, digamos, ‘a través’ del parque. En otras palabras, nos describe cómo camina por el parque.»
Juan: «Ya veo. Pero no, la palabra que perdí no es un adverbio. Sin embargo, la palabra parque tiene algo que ver con la palabra que se me perdió.»
Manuel: «¿Me quieres decir que la palabra se te perdió en un parque?»
Juan: «A lo mejor fue en un jardín.»
Manuel: «¿Sabes una cosa, Juan? Hay un jardín, un jardín prohibido, oscuro y lúgubre donde las palabras se van cuando ya nadie las usa.»
Juan: «¿Qué quieres decir, Manuel?»
Manuel: «Es un jardín donde ya las flores, las plantas y los arbustos se marchitaron; donde el único riachuelo que hay está hecho de lágrimas y el rey que lo gobierna se llama ‘Olvido’.»
Juan: «¿Por qué se van las palabras allí, Manuel?»
Manuel: «Se van allí porque están tristes.»
Juan: «¿Y por qué están tristes?»
Manuel: «Porque ya nadie las usa.»
Juan: «¿Me puedes decir algunas de esas palabras?»
Manuel: «Hay muchas, pero en este momento me vienen dos a la mente: bondad y sabiduría. El último hombre que las vio dijo que iban caminando juntas, agarradas de la mano porque tenían miedo.»
Juan: «¿Miedo de qué?»
Manuel: «De no volver jamás.»
Juan: «Qué lástima, Manuel, pero fíjate que me acabo de acordar de la palabra que olvidé.»
Manuel: «¿Y cuál es?»
Juan: «Cortesía.»
Manuel: «Ah claro sí, ésa ya está a punto de irse al jardín de la oscuridad.»
© Jacob A. J. Taylor 2012