Kindle Edition
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TT&T Publishers
Category:
Science Fiction
Publisher: TT&T Publishers
Type: Fiction
Pages: 303
Copyright: Aug 28 2010
ISBN-13: 9780991393534
Price: $4.99 (eBook)
NUEVA edición ampliada y a colores.
Incluye 35 ilustraciones a todo color.
Ciencia Ficción y Fantasía para Niños mayores de 7 años, adolescentes, jóvenes adultos y todos aquéllos que gustan de las aventuras espaciales.
Algunos los llaman extraterrestres, otros los llaman Dioses.
Esta es su historia.
Sir Henry Johnston descubre que los cadetes no sólo se toparon con enemigos del Imperio de Annur durante ésta, la Segunda Expedición, sino que también tuvieron que enfrentarse a los restos malignos de una «civilización paralela». También descubre que la adquisición de poderes no cesa; de hecho aumenta. Ahora los cadetes y algunos de sus acompañantes causar enfermedades en su propia piel y en la de sus enemigos, ¡a voluntad! Pueden levitar, y también producir diamantes y otras gemas con sólo apretar piedras normales con las manos descubiertas. Este último poder sí que les gusta, pero rara vez lo usan. También se pueden transformar en lo que deseen, incluyendo agua, aire, vapor, polvo o cualquier tipo de planta o animal.
Continúan hallando muchos misterios. Gab y Alf, al parecer, no son lo que dicen, y hay una multitud de asuntos no resueltos en una estructura oculta que le perteneció a Berto Nostcal, un amigo muy querido del emperador Annur que desapareció hace eones. Otro gran misterio es: ‘Exactamente, ¿quiénes son los Heraldos Imperiales, los Interceptores Imperiales, los Halcones del Reino y los Legionarios del Reino?’
Excerpt
«¿Sabes algo, Yah? No me estás contando toda la historia. Estoy segura de que no. Por favor, dime quiénes eran esas fuerzas varadas», continuó d’Nor.
«Dijeron que pertenecían a la… civilización Herptiliana…»
D’Nor interrumpió a Yah y, alzando la voz, le preguntó: «¡¿Miembros de la civilización Herptiliana solicitaron TU ayuda?!»
«Bueno, dijeron que una de sus naves espaciales estaba prácticamente varada debido a que una válvula estaba fallando. Esta mujer, Erlakee, nos pidió una válvula y yo decidí dársela, para que pudieran continuar su travesía», contestó Yah.
«Dime por qué le quedan a sus naves espaciales una de nuestras válvulas», persistió d’Nor.
«Eso fue lo que yo también dije, pero ella me informó que se habían robado nuestras especificaciones y que la válvula quedaría bien», contestó Yah.
«Mi querido Yah», continuó d’Nor con un tono más leve, «te robaron una válvula. Los Herptiles ‘pretendieron’ estar varados para que tú les dieras una pieza de ingeniería extraordinaria sin tener que disparar un solo cartucho. Esas válvulas cuestan miles de cometas oro y todo lo que te dieron a cambio fue un par de cuchillos falsos, sesenta tajadas de carne, y un broche que a lo mejor es lo único valioso que te dio esa mujer; ¿cómo se llamaba?»
«Erlakee», contestó Yah.
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