|
You are invited to join the Mois Benarroch personal newsletter and receive exciting information. check my Kindles in http://www.amazon.com/s/?_encoding=UTF8&camp=213733&creative=393193&linkCode=shr&tag=librosbenarroch-20&linkId=NR4IZEW6OEPOR53L&eywords=mois+benarroch&rh=n:133140011,k:mois+benarroch&qid=1446533152&sort=price-asc-rank
http://www.amazon.co.uk/s/?_encoding=UTF8&camp=3194&creative=21334&linkCode=shr&tag=singwriter-21&eywords=mois+benarroch&rh=n:341677031,k:mois+benarroch&qid=1446533221&sort=price-asc-rank&
Newsletter Dated: 9/1/2015 7:16:45 PMSubject: En las puertas de Tánger (Áncora y Delfín) de Mois Benarroch TOP5 en España, traducciones al inglés, francés y portugués for English click: http://getbook.at/GATES2TANGIER
En las puertas de Tánger (Áncora y Delfín) de Mois Benarroch
http://getbook.at/puertasdetanger
En las puertas de Tánger en Julio llega al puesto 5 de los más vendidos en España y al 2 en México. http://amzn.to/1MVEUd0 en amazonCOM llegó al n.2 en Literatura en Español.
Se publican traducciones al inglés y al francés getbook.at/gates2tangier https://store.kobobooks.com/ebook/aux-portes-de-tanger
Gracias por vuestro apoyo!
sobre el libro: Cuando muere el padre de los Benzimra, deja un testamento en el que anuncia a su familia la existencia de un hijo ilegítimo fruto de su relación con una mujer musulmana en Marruecos. Para recibir la herencia, su familia debe hacer todo lo posible por encontrarlo. Emprenden así un viaje a Tetuán desde lugares tan distintos como Jerusalén, Madrid, Nueva York y París en busca de ese hermano perdido; un viaje que les enfrentará con sus raíces marroquíes, con su judaísmo, que les hará preguntarse sobre su identidad; una experiencia tras la que ya no volverán a ser los mismos.Una obra que pone al descubierto cómo vive la sociedad israelí en pleno conflicto sefardí-asquenazí, los lazos y tensiones entre el mundo árabe y Europa, entre la cultura de oriente medio y la cultura occidental. Un mundo con complejidades y matices que a menudo quedan desdibujados en la versión que muestran los medios de comunicación.
Una novela sobre un mundo poco conocido, el de los judíos del norte de Marruecos, llena de intrigas, con saltos de humor y erotismo, que lleva hasta el incesto, pero siempre deja la posibilidad de una vuelta a casa.
sobre al autor:
Mois Benarroch nació en Tetuán, Marruecos en 1959. A los trece años emigra con sus padres a Israel y desde entonces vive en Jerusalén. Empieza a escribir poesía a los quince años, en Ingles, después en Hebreo, y finalmente en su lengua materna, el castellano. Publica sus primeros poemas en 1979. En los años 80 forma parte de varios grupos de vanguardia y edita la revista Marot. Su primer libro en hebreo aparece en 1994, titulado "Coplas del inmigrante". Publica también dos libros de cuentos, varios libros de poemas en Hebreo , Inglés y Español, y cuatro novelas. En el 2008 es galardonado con el premio del primer ministro en Israel. En España ha publicado el poemario “Esquina en Tetuán” (Esquío, 2000) y en 2005 la novela “Lucena” (Lf ediciones). En el 2008 la editorial Destino publica la novela "En Las Puertas De Tánger". Y en el 2010 Escalera publica "Amor y Exilios". Benarroch ha sido galardonado con el premio del primer ministro (2008) y el premio Yehuda Amichay de poesía (2012)
de la novela:
ALBERTO Fue uno de los viajes más extraños de mi vida. ¿Es que podría haber sido diferente? Barajas, aeropuerto cansado, lleno de vestíbulos, cafeterías y restaurantes escondidos y mediocres. En los aeropuertos encuentras los peores restaurantes y también pésimos cafés. Es improbable que el cliente vuelva o que el dueño siga con el negocio más de un año o dos. A nadie le importas mucho. Los camareros nunca saben quién dejará propina y quién no, cada país tiene sus costumbres, algunos dejan un veinte por ciento, los americanos un dólar, los franceses unas monedas sin valor, los españoles la vuelta, los alemanes nada, especialmente si pone en la cuenta que el servicio está incluido. Llegamos antes que llegara el vuelo de Isaque de Nueva York, y por lo tanto fuimos los tres a esperar que llegase su avión, y después el programa era subir en el primer avión a Málaga, a eso de las cinco de la tarde. En la sala de espera vi a alguien que me parecía conocido, demasiado conocido. ¿Será mi hermano muerto? Israel dando vueltas por los aeropuertos, el hombre con la maleta se parecía a él, pero no sólo se parecían, se parecía a él justo antes de su muerte, como si no hubiese crecido. Le miré, él a su vez me miró, y volvimos a mirarnos una y otra vez, parecía alguien que no iba a ningún lado, alguien que vive en aeropuertos, el judío errante, o el hombre de los aeropuertos, hombre que sube al avión, llega a un aeropuerto, llama por teléfono, se sienta un par de horas en un restaurante con su ordenador portátil, y después sube a otro avión, nunca duerme en el mismo lugar en donde se ha despertado y no tiene nombre o tiene todos los nombres. Otra vez me miró, y se adelantó a mí para saludarme, y entonces yo me puse a mirar a otro lado. ¿Qué le puedo decir? ¿Que se parece a un muerto? ¿Que se parece a mi hermano? Siguió andando y después volvió a mí. Finalmente le dije sin muchas ganas «Shalom» en hebreo, respondió «Alejem Hashalom», como suelen hacer los judíos de Marruecos. —Viajamos a Tetuán —le dije, como si fuese algo evidente. Estaba claro que era de esa zona, y me pareció lógico decírselo. —Yo también, por Málaga. —¿Cómo te llamas? —Yosef. —¿Yosef? ¿Yosef qué…? —Yosef Israel. Mi apellido es Israel. —Sí, sí, es un apellido común en Tetuán, estudié con una de Israel en la escuela, Alegría Israel, sí, eso, Alegría, se llamaba Alegría. —¿Sí? Es mi tía, mi tía. —¿Y cómo está?… Y ¿cuándo naciste? —En 1980, hace veinte años. Bueno, pues no es él, no puede ser él, son diez años de diferencia. —¿Sabes una cosa? —dijo—, te pareces, y no puedes imaginar cuánto te pareces a un tío mío que se murió hace cinco años, sabes, se murió en Israel hace cinco años, en un atentado terrorista, en Jerusalén, en 1996, te acuerdas, se llamaba David Zohar, ése era su nombre, se murió en el atentado de los dos autobuses, por eso te miraba así, por eso… ¿Esto qué es? ¿Es un libro? ¿Un cuento? ¿Qué es esto? ¿Estamos en un libro de Auster? ¿Es que esto nunca se va a acabar? ¿Le digo que se parece a mi hermano muerto o lo dejo para después? ¿No es suficiente que me parezca a su tío? —Sí, bueno, muchos judíos se parecen los unos a los otros. —por más que intenté no decírselo—. Tú también te pareces mucho a… —¿A quién? —No, déjalo, prefiero no hablar de eso. —Bueno, como quieras, tengo que coger al vuelo de Málaga. —¡Ah! —dije aliviado—, nuestro vuelo sale a las cinco, estamos esperando a mi hermano, que viene de Nueva York, para viajar con él. —Tal vez nos encontremos en Tetuán, en la sinagoga o en el cementerio… seguramente subiréis al cementerio, a zorear las tumbas de vuestro antepasados. —Tal vez en la sinagoga, yo no voy a cementerios, mis hermanos tal vez vayan. —Bueno, shalom. Después busqué a mis hermanos, no estaban muy lejos y les pregunté «¿Habéis visto?», pero ninguno de ellos sabía de qué estaba hablando, y ninguno había visto a Yosef Israel. Se empeñaron tanto en que no habían visto a nadie, y que estuvimos juntos todos, que empecé a preguntarme si esto había pasado. ¿Tal vez era mi pensamiento literario que empezó a meterse en mi vida? Mis dos hermanos me miraron como si estuviese un poco loco, o como si el viaje hubiera empezado a trastornarme.
✺ —Te dejo, hijo. —Pero te quedas. —Me voy, mi país ya no me soporta. —Mientras yo estoy aquí, tú también lo estás. —Pero nadie lo sabe. —Lo sabe la hormiga que busca el pan. —Volveré. —Lo sé. —Aunque estaré muy cambiado. —Yo también. —No me reconocerás, no te reconoceré. —El camino nos dará nombre.
SILVIA Me preguntas, mi reina, qué pasó en Barajas, era como una baraja de cartas, tal vez cartas de tarot, cuando sale el trece es la muerte, el ángel de la muerte, pero esta muerte no es una muerte física, es la destrucción de algo para que se construya lo nuevo. Creo que todos cambiamos en ese momento, todos los hermanos y los medios hermanos, la familia, el mundo cambió del todo. Alberto se comportó de una forma muy extraña, pero la razón es que él habló, él contó lo que le pasó, yo no se lo conté a nadie. Ni siquiera ahora estoy muy segura de que todo esto pasara de verdad, no estaría segura ni aunque lo viese proyectado en una película filmada cuando las cosas acontecieron. Estamos todos esperando que Isaque llegue de Nueva York y veo una mujer, con el pelo muy corto, que se parece, no se parece, no es eso parecer, es idéntica a Israel, como si hubiese vuelto de los muertos con cara de mujer, tal vez un poco más mayor, tal vez una equivocación del tiempo, me acerco a ella y me responde en francés, su pelo corto y masculino, parecía un adolescente, y si le hubiesen quitado el maquillaje era exactamente él. Nunca había pensado que Israel tuviera un aspecto femenino, pero tampoco era muy masculino, y esta mujer también era femenina pero no de una forma exagerada. —Perdón, ¿quién es usted? —pregunté, y ¿qué podía preguntarle?, ¿qué podía decir? —¿Qué quiere decir quién soy yo? ¿Qué le importa a usted? —respondió un poco enojada, seguíamos hablando en francés. —Perdóneme —dije—, me resulta usted conocida, tal vez sería mejor decirlo así. ¿Vive usted en París? —Pues sí, al lado de París, estudio en París. ¿Cómo se llama usted? —Silvia. —¿Silvia? ¿Silvia qué? —Nahon. —Pues no, su nombre no me dice nada, no creo que nos conozcamos. —No, probablemente no nos conocemos, pero usted se parece mucho a alguien que conozco. —Ajá, ahora me parezco a alguien que conoce, ¿tiene usted otros cuentos?, ¿se siente usted bien? —No —dije—. Pues no, no me siento bien, no, usted se parece a mi hermano, a mi hermano que murió hace diez años. —Y lloré. —Perdón, perdóneme, lo siento —dijo—. Lo siento mucho. ¿Cómo podía saberlo? Me parezco a su hermano. Bueno, son cosas que pasan, a veces la gente se parece. ¿Quiere usted beber algo? ¿Dónde vivían? —En Israel, y se murió en la guerra del Líbano. —Y yo soy de Marruecos, y usted cree que me debe importar un soldado israelí que murió en la guerra del Líbano, usted cree que debo llorar por él, los aeropuertos son como manicomios, yo, aquí, dando un pañuelo a una judía cuyo hermano murió matando árabes y palestinos, y ¿también quiere usted que le tenga piedad?… Era el momento, tal vez, de pedir perdón por haberla enojado con mi historia, es de Marruecos, y la gente de un mismo país se puede parecer, tal vez de la misma región… claro que no es una razón para imponerse sobre otras personas. ¿Qué debía haber dicho? ¿Tienes una respuesta, mi reina? Tal vez le podía decir que se fuese a la mierda con sus libaneses, que qué tienen ésos que ver con una marroquí, mi hermano se murió allí, sin ninguna razón, como un idiota, como todos los idiotas que se mueren en las guerras… No, mi hermano menor no es un idiota, él no, pero sabes lo que le pasó a esta chica, cuando se fue, se le cayó su bufanda rosa transparente, lo ves, y yo la guardo, la tengo aquí, como si algún día fuera a servir para algo, no sé cuándo, ni sé por qué, pero me parece algo muy importante. Y sabes, miré a mis hermanos, y no vieron nada, no se dieron cuenta que hablé con ella, nada, walu, como si no hubiese pasado, y miré a Alberto y entonces me contó sobre ese israelí que encontró, pero cuando ocurrió todo esto, no pasó ningún tiempo, hubo algún momento en el que el tiempo se equivocó en Barajas. ¿Qué pasó en ese segundo? Tal vez horas, años, vidas. Todos estábamos confusos. ¿Habremos soñado un sueño? En las puertas de Tánger (Áncora y Delfín) Cuando muere el padre de los Benzimra, deja un testamento en el que anuncia a su familia la existencia de un hijo ilegítimo fruto de su relación con una mujer musulmana en Marruecos. Para recibir la herencia, su familia debe hacer todo lo posible por... amazon.es Like Comment Share
בשערי טנג'יר En las puertas de Tánger / Gates to Tangier Write a comment...
10 People Reached 1 Post Clicks
|
|