Pasos
Mis pasos siguen andando en Sevilla
sube y baja en la calle Levies
buscando a mi mujer quemada
en frente de la iglesia
mientras yo volvía de Granada.
Mis pasos siguen boqueteando las calles
día y noche y nunca se paran nunca se separan
de calles en las que sólo mis pasos existen.
Mis pasos siguen marcando Sevilla
sus límites y sus fronteras
su cielo y su río
su lengua y sus palabras
y cuando río a carcajadas
es porque estoy loco
loco de pasado, loco
de pensamientos, loco
de amor.