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Blogs by Kathi Macias
Ora a Tu Padre 11/30/2007 11:23:25 AM
“Más tú, cuando ores… ora a tu Padre…” (San Mateo 6:6 RV).
Durante los treinta-tres años que Jesús pasó aquí en la tierra, Él pasó mucho tiempo orando a Su padre, y nos instruyó a nosotros a hacer lo mismo. Hecha de ver que no nos dijo que le oráramos a Él, (Jesús); Él nos dijo que le oremos al Padre en Su (Jesús) nombre. Hay una diferencia y a veces se nos escapa.
No estoy diciendo que no le debemos de hablar a Jesús. Si somos creyentes que hemos vuelto a nacer, es solamente correcto y natural que queramos conversar y expresar nuestra gratitud a Aquel que abrió la puerta para restaurarnos a la relación correcta con el Padre. Pero ¿te has dado cuenta cuan tan fácil es hablarle a Jesús y hablar de Él, que del Padre? ¿Por qué eso?
Supongo que ha de ser por muchas razones, pero también tengo que creer que muchas veces eso se debe a la falta de ejemplo de un amor incondicional que viene desde nuestros antepasados. Yo fui muy bendecida al haber tenido un padre que, aunque no admitió ser un creyente, sino hasta la ultima semana de sus ochenta-y-ocho años, vivió su vida de cierta forma que yo nunca dudé su amor por mi. Yo me sentí segura con mi padre terrenal, así como ahora me siento segura con mi Padre celestial. Al mismo tiempo, mi papá me enseñó respeto, y eso me ha llevado también a una relación similar con mi Padre.
No todos han tenido una bendición como la mía con sus padres terrenales, y creo que frecuentemente esa es la raíz del problema cuando nos referimos a la relación de Cristianos con nuestro Padre celestial. Ellos se sienten más seguros – más amados sin condición y aceptados – con Jesús, así es que casi siempre le hablan exclusivamente o hablan exclusivamente de Él. Lo repito, hablar de Jesús debe de ser lo más natural para cualquier creyente, simplemente porque Su amor por nosotros es tan evidente en Su sacrificio, y notros también lo amamos mucho a Él. En fin, si quieres saber quien o lo que alguien adora sobre todo lo demás, escucha la conversación de él o de ella. Nosotros decimos lo que tenemos guardado en nuestros corazones. Si es amor por Jesús, entonces hablamos de Él con regularidad. El enfoque de nuestras palabras representa la plenitud de nuestros corazones.
Sin embargo, aunque es natural y correcto hablar de Jesús, las Escrituras claramente nos enseñan a hablarle/orarle al Padre en el nombre de Jesús. El Espíritu Santo dentro de nosotros nos guía y nos anima a hacerlo, y nosotros claramente podemos ver el cuadro de la Trinidad. Pero hoy, ya sea que estés escribiendo, hablando, cantando, - o simplemente orando – pon atención al enfoque de tus palabras. ¿Tiene el Padre un lugar apropiado en tus palabras y en tu corazón?
Hace un par de días leí el correo-electrónico de un joven quien había visitado a su padre por primera vez en muchos años. Fue una experiencia muy positiva para cada uno de ellos, y las palabras de éste joven fueron, “Compartir tiempo con mi papá me ha hecho sentirme completo.” Todos hemos escuchado éste vacío en forma-de-Dios dentro de nosotros, y como creyentes sabemos que es el Espíritu de Dios el que llena ese vacío y es el sacrificio de Jesús el que lo permite. Pero si nosotros sacamos al Padre fuera de la ecuación, el vacío entonces no se llena. Tenemos que regularmente, con amor, e íntimamente decir junto con Jesús, “Abba Padre,” porque entonces, como el joven que se reunió con su padre, vamos a estar verdaderamente completos.