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Blogs by Kathi Macias
Jeremias 33:3 4/10/2008 12:19:38 PM
“Clama a mi, y yo te responderé, y te enseñaré
cosas grandes y ocultas que tú no conoces.” (Jeremías 33:3 RV).
Jeremías 33:3 que Dios le dio al profeta cuando éste estaba en prisión, prueba el punto de que Dios ha estado susurrando a mi corazón desde hace mucho tiempo: “Lo puedo hacer, Y LO HAGO, hablarte a ti en cualquier momento, en cualquier parte. ¿Estás escuchando?
El Padre quiere tener más contacto con nosotros que nosotros con Él. Tiempo, lugar, y circunstancias no tienen nada que ver con ello. Encuentra alguien más esto que ¿completamente asombroso? ¡Dios quiere hablar CONMIGO! Y sin embargo yo soy – finita, falible, el ser humano con pies de barro que yo soy – paso demasiado ocupada (y me siento importante) de tomarme el tiempo para responder. “Wow.” Eso es llevarse la vanidad al próximo nivel, ¿verdad?
Todos estamos absorbidos en nosotros mismos; esa es la naturaleza humana. Pero para aquellos de nosotros que hemos vuelto a nacer de nuevo y tenemos a la naturaleza divina viviendo en nosotros, no hay excusa para nuestra negligencia de tiempo para compartir con Dios. Oh, tenemos muchas razones – el trabajo, viajes, familia, amigos, tiempo voluntario para cosas dignas – pero las razones no son excusas. Dios le dijo a Jeremias (¡no le preguntó!) que lo llamara a Él, prometiéndole que si lo haría, el mero Creador y Dios del universo le enseñaría a él “cosas grandes y ocultas,” cosas que de ninguna otra forma las podría saber Jeremías.
¿Estamos contentos(as) con las cosas que sabemos por medio de nuestros propios esfuerzos y habilidades? Yo no lo estoy. Yo quiero y deseo ver y saber más. Yo deseo ver las cosas desde el punto de vista de Dios, y proclamarlas a los demás con Su poder y autoridad. Por lo tanto, tengo una opción: clamar a Dios para que me lleve más allá de mi misma, de lo temporal a lo eterno, del vacío vano en mí misma al potencial sin límites de lo divino. ¿Y como sucede eso? Dios ha proveído una forma muy simple e infalible. Primero, llámalo a Él, (ora y pídele a Él ver lo que Él desea que tu sepas y entiendas hoy), y después comienza a leer y ha estudiar la Biblia, creyendo que Él te va a responder, simplemente porque Él dijo que lo haría, y Dios no miente.
Hace poco alguien me pregunto, “¿No estás tú preocupada de que algún Jueves te sentarás a escribir tu devocional semanal y no tengas nada que decir? Si tuviera que depender en mi misma y en mis propios recursos limitados para encontrar las palabras y el mensaje, ¡absolutamente! Pero gracias a Dios yo no tengo que hacer eso. Dios dice que si lo clamamos a Él, Él nos llevara a más allá de nosotros mismos(as) y nos mostrará lo que Él desea que nosotros sepamos. Yo le creo a Él. ¿Y tú?