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Blogs by Kathi Macias
San Mateo 7:18, 20 1/4/2008 1:02:23 PM
Enero 3, 2008
“No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos…
Así que, por sus frutos los conoceréis.” (San Mateo 7:18, 20 RV).
Yo sé que esto lo he dicho antes, pero estaba pensando en esto ésta mañana, y decidí que se merece que lo repita. En realidad es una pregunta, y es va algo así: Si tú fueras arrestado por ser Cristiano, ¿habría suficiente evidencia para que te condenaran?
En algunos lugares del mundo, los Cristianos se enfrentan a éste reto en una forma muy real, algunas veces todos los días; hasta la fecha, nosotros en America no tenemos ésta situación, mis queridos amigos. Y si así fuera, ¿Como seriamos afectados? Levantaríamos con orgullo y con valor nuestros libros Cristianos y trofeos y grabaciones musicales para comprobar que somos creyentes con éxito, o los esconderíamos bajo el bushel proverbial, ¿en un esfuerzo cobarde de salvar nuestras vidas temporales? Aún más importante, si esos libros y trofeos y grabaciones los quemaran en una fogata, ¿como podríamos comprobar que en realidad somos Cristianos?
La escritura nos dice que nuestro “fruto” afirmará o denunciará nuestra verdadera estancia en Dios. Aunque nuestros libros y trofeos y grabaciones reflejan la fe de donde fueron producidos, el fruto duradero de nuestra relación con Cristo en comprobado en el fuego - cuando nuestras debilidades humanas se ponen a prueba y decidimos aferrarnos a Dios… o no. Ninguno de nosotros tiene las fuerzas o el poder de pasar por el fuego indemne, no más que, Mesac, Sadrac, o Abed-Nego pudieron haber pasado por el fuego del rey sin haber tan siquiera olido a humo (lee Daniel 3:1-30). Fue el Cuarto Hombre, Aquel que era “como el Hijo de Dios,” cuya presencia en el fuego logró que ellos se salvaran. Nadie, ni aún el rey, dudaron de la fe de ellos después de eso.
Es allí donde el fruto verdadero se produce, mis queridos amigos – no en los lugares cómodos y fáciles, pero en los fuegos de la vida, donde aprendemos a caminar en dependencia absoluta del Cuarto Hombre, Aquel quien verdaderamente es el Hijo de Dios, que entra al fuego con nosotros y aún nos carga si es necesario. Si tenemos la bendición de estar en algunos de esos lugares hoy en día, tomemos la decisión entonces de caminar con Él en el 2008 – ya sea en los lugares fáciles o en los fuegos – sabiendo que solamente Él nos ayudará con el fruto duradero que comprobará que somos Cristianos.